Exfoliantes faciales

Los exfoliantes faciales son cosméticos que imitan el proceso de renovación de la piel, que se sustituye cada 28 días de forma natural. Además, es ideal en los casos donde la fatiga, el estrés, la contaminación u otros factores alteran o retrasan dicha renovación.

En Cosmética Mímate contamos con exfoliantes faciales que regeneran la piel de manera eficiente. Además no son abrasivos y ayudan a regenerar la firmeza de la piel. Contacta con nuestro equipo de profesionales para que te asesoren en todo momento si tienes dudas.

¿Por qué debemos usar exfoliantes faciales?

  • Los exfoliantes faciales son productos que aportan muchas ventajas a la piel de tu rostro. Es por ello que es importante saber por qué debemos usarlas.
  • Limpian la piel en profundidad, además de acabar con las células muertas y la suciedad acumulada.
  • Contienen micropartículas que dejan la piel suave y limpia.
  • La exfoliación de la piel del rostro realiza una limpieza en profundidad de la piel y estimula la regeneración celular.
  • También lo hace con la circulación de la sangre para conseguir una piel más suave y flexible.

Tipos de exfoliantes faciales

Contamos con tres tipos de exfoliantes faciales que son específicos para cada tipo de rostro o piel.

  • Exfoliantes mecánicos: presentan una textura granulada gracias a la presencia de sales, azúcares y diferentes tipos de hueso molido que ayudan a exfoliar la superficie de la piel.
  • Exfoliantes químicos: estos son algo más agresivos, ya que contienen ácidos que descomponen la grasa que une las células. De esta forma realizan la exfoliación. Encontramos en este tipos los productos para pieles secas, como los AHA (alfa hidroxi-ácidos) y los BHA (beta-hidroxiácidos) creados a partir de ácido acetilsalicílico.
  • Exfoliantes enzimáticos: son ideales para las pieles sensibles, ya que realizan una limpieza mucho más suave y progresiva y eliminan las células deterioradas. 

¿Qué beneficios tiene en la piel?

A continuación te presentamos todos los beneficios que los exfoliantes faciales tienen sobre la piel.

  • Eliminan la suciedad acumulada en los poros de la piel a lo largo del día, como el sudor o la polución.
  • Limpian la piel en profundidad y la tonifican.
  • Eliminan las posibles manchas o puntos negros del rostro, controlando la acumulación de sebo y suciedad en la piel.
  • Previenen el envejecimiento prematuro y favorecen factores como la regeneración de la piel, la oxigenación y la circulación.
  • Ayudan con la depilación, realzan el bronceado y favorecen otros tratamientos faciales.

¿Se puede usar un exfoliante para la piel grasa o acné?

Antes de escoger un exfoliante facial, debes tener en cuenta las características y necesidades de tu piel. Se pueden utilizar estos productos para piel grasa o acné, pero siempre conociendo todas los productos.

Si tu piel es grasa o tienes acné, necesitas un exfoliante más intenso, como los químicos del tipo BHA. Estos penetran en las capas más profundas de la piel y trabajan desde el interior del poro. Además, descomponen la suciedad y la grasa para eliminar las células muertas que hay a su paso.

Otra alternativa son los exfoliantes de arcilla en formato mascarilla. 

¿Cómo debo usar un exfoliante facial?

  • Aplica una ligera cantidad de exfoliante facial sobre tu mano, aproximadamente del tamaño de una avellana y aplícala sobre la piel realizando masajes circulares.
  • No frotes ni aprietes demasiado para no estirar los tejidos.
  • Hazlo de adentro hacia afuera y de arriba a abajo. Debes llegar hasta la zona del cuello y el escote.
  • Aclara con agua tibia o micelar y utiliza una esponja exfoliante.

¿Cuál es el mejor exfoliante facial para tu rostro?

Existen diferentes exfoliantes faciales para cada tipo de piel, por lo que es importante saber diferenciarlas. Son recomendables las cremas con texturas suave, destacando los exfoliantes biológicos, de polvo de hueso de albaricoque, con granos de jojoba, o microperlas de silicio o cetrino.

Para pieles grasas, te recomendamos los exfoliantes faciales libres de aceites en formato gel o sérum, ya que aportan firmeza y suavidad al rostro, además de eliminar el exceso de grasa acumulada.

Para pieles secas, los mejores son los exfoliantes más cremosos, que aportan una mayor hidratación y nutrición.